El mediterráneo es un sitio misterioso y bastante conocido. Los mares y los océanos son todo un mundo a parte del terrestre, llenos de viejas y nuevas historias de marineros y pescaderos, de barcos perdidos, de islas desiertas, de mundos submarinos, de criaturas fantásticas y mitológicas...
¿Quién no ha soñado alguna vez con el mediterráneo? A veces nuestro subconciente nos teletransporta a un mundo
enteramente maravilloso, una copia del verdadero mediterráneo en el cual, por supuesto, no vemos las mismas
cosas que en el mundo real, pero quizás nos haga ver las maravillas que hay allá afuera, entre las olas,
lejos de la tierra, donde podemos bucear en plena naturaleza.
El mar mediterráneo tiene la particularidad de ser un mar de agua más caliente y salada que algunos mares.
No es, por supuesto tan agitado como el océano Atlántico y sus olas acostumbran a ser más pequeñas.
Otra de sus particularidades es que está plagada de medusas, aunque no son los únicos animales que
encontramos allí. También tenemos al astuto pulpo, probablemente el invertebrado más inteligente, capaz
de adoptar la forma de cualquier objeto para camuflarse y acechar a las presas o huir de los depredadores.
El delfín mular, aunque ya es más difícil de ver, forma parte de los muchos cetáceos que podemos encontrar en el mediterráneo entre los cuales también están las orcas y los cachalotes.

